Minería (I): Destruir, matar y desplazar nativos en Colombia

Colombia in focus: Mining, destroying and displacing indigenous people

En Taraira las empresas llevan más de 30 años explotando la mina y en el Caquetá han contaminado el agua. Uno de los problemas es que la reglamentación legal del país no exige licencia para la fase de exploración.

 Mineria-Yaigojé-Apaporis


Juanjo Andrés Cuervo

Después de que la región del Yaigojé-Apaporis fuese nombrada Parque Nacional en 2.009, la empresa minera Cosigo ejecutó una orden para extraer recursos en la zona. Este territorio ha sido habitado por comunidades indígenas desde hace miles de años y actualmente conviven en él más de ocho grupos étnicos distintos. Ellos decidieron unirse para comenzar la defensa contra la compañía minera en el tribunal.

Al frente de la resistencia, estuvo la Asociación de Capitanes Indígenas del Yaigojé-Apaporis (ACIYA), y con ellos Nelson Ortiz, experto en gobernanza ambiental cultural con Gaia Amazonas y que ha acompañado el proceso y la investigación del Parque Nacional. También acompañó el proceso de investigación la antropóloga y coordinadora de la red ‘Yes to Life, No to Mining’ de Latinoamérica, que les ha ayudado a visibilizar el caso a nivel internacional.

Nelson Ortiz afirma que “en zonas como Taraira, las empresas llevan más de 30 años explotando el territorio, y en el Caquetá han contaminado las aguas”, y recalca la importancia espiritual de la zona manejada por los chamanes, que tienen una economía de subsistencia.

Finalmente, la Corte Constitucional obligó a la compañía minera a abandonar el Parque Nacional Yaigojé-Apaporis, “haciendo prevalecer el bienestar indígena y desafiando el Código de Minas”, señala Mariana Gómez.

Ellos explican a The Prisma el proceso de defensa en la región del Yaigojé-Apaporis y las repercusiones de las actividades mineras en Colombia.

Mineria en colombia 2Tras la expulsión de la compañía minera del Yaigojé Apaporis, ¿cómo es la situación de la zona?

Nelson: Desde hace tres años, los grupos de investigación locales de las diferentes etnias del Apaporis realizan trabajos relacionados con los recursos naturales y sitios sagrados del Parque Nacional, con el fin de construir el régimen especial de manejo del Resguardo indígena.

La situación está tranquila, quieren restringir toda actividad minera, respaldar la creación del parque y saber del alcance de la sentencia de la Corte Constitucional con relación a posibles sanciones a la empresa minera.

¿Cuánto pierde una región por culpa de la minería?

Nelson: Es un sistema sagrado donde hay mucha biodiversidad. Este problema afecta a la sociedad indígena, como ha sucedido en Taraira, donde llevan explotando la mina más de 30 años, o el Caquetá, en el que han contaminado las aguas.

La cosmovisión de los indígenas se basa en el manejo espiritual de estos lugares sagrados, que constituyen un sistema formado por circuitos de energía. Además, en la zona se encuentra raudal de la Libertad, el lugar más sagrado de la región, ya que según su mitología, allí se activó el despertar de la conciencia humana.

Mineria en colombiaMariana: Su economía es prácticamente de subsistencia a partir de este manejo energético, ellos diseñan el calendario de actividades productivas que les permite el sustento básico para la vida de acuerdo a los ciclos naturales.

ACIYA ha estado en el proceso para proteger el parque, mientras que la Asociación de Capitanes Indígenas de Taraira-Vaupés (ACITAVA) apoyaba la minería, ¿Cómo ha sido la disputa entre estas dos organizaciones formadas por indígenas?

Nelson: El área está circunscrita sobre dos departamentos, el del Amazonas y el del Vaupés, situándose cada uno a un lado del río Apaporis. Por ello, las gestiones políticas, dependiendo del margen donde se encuentren, se realizan desde Leticia y Mitú, capitales de los respectivos departamentos, y siempre ha habido divisiones por estas dependencias de jurisdicciones.

Muchas personas llegaron al Apaporis interesadas en la explotación de oro y se asentaron en comunidades cercanas al raudal de la Libertad.

Así, la empresa Cosigo fue allí y convenció a las comunidades para que presionaran a la ACIYA de que les permitiera explotar la región.

Por ello, las autoridades tradicionales de los grupos étnicos originarios del Apaporis tomaron la decisión de no permitir esa explotación y esto generó divisiones en las comunidades. Finalmente, ACIYA se dividió y las comunidades localizas en el margen del Vaupés cerca de la Libertad que apoyaban a la compañía minera formaron ACITAVA.

La gestión de esta organización se enfocó en hacer la demanda contra la creación del Parque Nacional Yaigojé. Esto dificultó el manejo del territorio por parte de los chamanes, pero gracias a ACIYA estas comunidades han vuelto a integrarse.

¿Cómo comenzaron a defenderse ante esta compañía?

Nelson: La gestión la empezaron los sabedores tradicionales de los pueblos indígenas de la región.

El cerro de la Libertad es importante para más de 30 pueblos indígenas de la región. Hubo alarma en toda la zona, porque afecta a todo el sistema de manejo chamanístico, quienes acceden a estos lugares sagrados para ejercer su función espiritual.

Las comunidades del Apaporis llamaron a Gaia Amazonas para defenderse y  descubrieron que los Parques Nacionales Naturales son la única figura en el ordenamiento territorial colombiano que protege el subsuelo ante amenazas de explotación minera.

Mariana: Es un éxito porque la creación del parque ha fortalecido su pensamiento tradicional y lo están transmitiendo a los jóvenes.

Mineria en colombia fea¿La victoria del pueblo indígena puede ser un incentivo para expulsar a otras compañías?

Mariana: Es un referente nacional porque tenemos una reglamentación legal muy débil que no exige licencia para la fase de exploración.

De hecho, el Código de Minas dice que “la minería es de interés público y nacional”, por lo cual una empresa puede solicitar una licencia de explotación y este interés prevalece sobre el bienestar social y natural.

Lo interesante en el caso del Yaigojé es que desafía este artículo del Código de Minas, ya que la corte constitucional reconoce que el bienestar del pueblo indígena prevalece por encima de la minería.

Es un caso particular, pues la Amazonia colombiana es una región en la que hay poca industria. Otros pueblos indígenas podrían crear un Parque Nacional. Esto requiere de la existencia de unas características naturales y geográficas específicas, así como unos principios de biodiversidad, por ejemplo, en la región del piedemonte del Caquetá, cerca de la ciudad de Florencia, los habitantes tienen un resguardo pequeño y en ese caso no sería una alternativa para ellos crearlo.

Lea la siguiente entrevista: Minería (II): a los opositores se les considera… terroristas
Para saber más. Reloj: Yaigojé Apaporis – conocimiento tradicional, el corazón en proteger la Amazonia Colombiana
 In part one of an extended interview, YLNM Coordinator Mariana Gomez and environmental and cultural governance expert Nelson Ortiz describe how mining companies are impacting ecosystems and the lives of indigenous peoples in Colombia’s Yaigoje Apaporis region and in the country more broadly. They also discuss how communities have been successful in defeating mining projects. 

Mineria-Yaigojé-Apaporis

Article written by Juanjo Andrés Cuervo for The Prisma.  (Translated by Lucy Daghorn)

After the Yaigojé-Apaporis region was named a national park in 2009, the mining company Cosigo carried out an order to extract resources in the area. The land has been inhabited by indigenous communities for thousands of years and more than eight different ethnic groups currently live there. They decided to join forces to start a defence campaign in court against the mining company.

The Association of Indigenous Leaders of Yaigojé Apaporis (ACIYA) was at the forefront of the resistance, along with Nelson Ortiz, an expert in cultural and environmental governance, who has followed the development and investigation of the national park. The anthropologist and coordinator of the Latin-American network ‘Yes to Life, No to Mining’ also took part in the research process, which has helped to bring the case to international attention.

Nelson Ortiz states that “in areas such as Taraira, companies have been exploiting the land for over 30 years, and in Caquetá they have contaminated the water”. He emphasises the spiritual importance of the area, which is managed by Shamans who live in a subsistence economy.

Finally, the Constitutional Court ordered the mining company to evacuate the national park Yaigojé-Apaporis, “prioritising the indigenous people’s welfare and defying the mining law”, Mariana Gómez points out.

Talking to The Prisma, they explain the defence process in the Yaigojé-Apaporis region and the repercussions of mining activity in Colombia.


Following the removal of the mining company, how is the situation in Yaigojé-Apaporis?

Nelson: For the last three years, the local research groups of varied ethnicity from Apaporis have been carrying out work related to the natural resources and sacred sites found in the national park. Their objective is to create a special system to manage the indigenous reservation.

It is a peaceful situation, they want to restrict all mining activity, support the creation of the park and find out how much power the Constitutional Court has in terms of sentencing the mining company and the potential penalties this entails.

How much do regions suffer due to mining?

Nelson: They are sacred systems full of biodiversity. This problem affects the indigenous community, as has been seen in Taraira, where they have been exploiting the mine for more than 30 years, or in Caquetá, where they have contaminated the water.

The world view of the indigenous people is based on the spiritual control of these sacred places, which make up a system formed by energy cycles. Furthermore, the most sacred place in the region, Raudal de la Libertad, is located in this area. According to mythology, it is there that human consciousness was awoken.

Mariana: They have practically a subsistence economy because of this management of energy, and they plan the calendar of productive activities according to natural cycles, which provides them with the basic sustenance to live on.

ACIYA has been a part of the process to protect the park, whereas the Association of Indigenous Leaders of Taraira-Vaupes (ACTIAVA) was in support of the mining. What conflict has there been between these two organisations formed by indigenous people?

Nelson: The area forms part of two provinces. Depending on the location, therefore, political matters are carried out in Leticia and Mitú, the capitals of the two respective provinces, and there has always been conflict due to these jurisdictional boundaries.

Many people came to Apaporis to mine for gold and settled in communities close to Raudal de la Libertad, so Cosigo went there and convinced the communities to pressure the ACIYA to allow them to mine in that region.

Consequently, the traditional authorities of the original ethnic groups from Apaporis made the decision not to allow this exploitation and this caused a divide between the communities.

Finally, ACIYA broke apart and the local communities in the Vaupes area near to la Libertad which supported the mining company formed ACITAVA.

The focus of this organisation was on making a claim against the creation of the Yaigojé National Park. This made managing the land difficult for the Shamans, but thanks to ACIYA these communities have reintegrated.


How did they begin to defend themselves against the company?

Nelson: The negotiations were started by the traditional savants of the indigenous towns in the region.

The ‘Cerro de la Libertad’ is an important place for more than 30 indigenous peoples in the region. There was a lot of concern because the entire Shamanistic system is affected, as the Shamans use these sacred places to perform their spiritual functions.

The communities of Apaporis called Gaia Amazonas to help defend their case and they discovered that the National Nature Parks are the only aspect of Colombian land management regulations that protects the subsoil against threats from mining exploitation.

Mariana: It has been a success because the creation of the park has reinforced their traditional thinking and they are passing this on to the young people.

 

Could the victory of the indigenous people be an incentive to remove other companies?

Mariana: It’s a national point of reference because we have inadequate legal regulations that don’t require a permit for the exploration stage.

In fact, mining law states that “mining is in the public and national interest”, which means that a company can request a mining licence and this interest takes priority over the welfare of both society and nature.

The interesting thing in the case of Yaigojé is that it challenges this article of the mining law, as the Constitutional Court recognises that the wellbeing of the indigenous people takes priority over mining.

It’s an unusual case, as the Colombian Amazon is a region that is lacking in industry. Other indigenous peoples could create national parks. This requires the presence of certain principles of biodiversity, such as specific geographical and natural characteristics. For example, in the region ofpiedemonte in Caquetá, near the city of Florence, the inhabitants have a small reservation and in that case the creation of a national park wouldn’t be an alternative for them.

Read the next in this interview series: Colombia in Focus: The opposition are considered to be terrorists
Find out more, watch:  Yaigoje Apaporis: Traditional knowledge protecting the Colombian Amazon |   Yaigojé Apaporis – conocimiento tradicional, el corazón en proteger la Amazonia Colombiana

Related Posts

Start a Conversation. Share Words of Solidarity.

This website is about building a movement. We can only build a movement when we connect with one another. We invite you to do just that…

Your email address will not be published. Required fields are marked *