Support Maxima Acuna: Sign an open letter to Yanacocha mining company and the Peruvian government

YLNM miembros y otros están pidiendo a la empresa y el Gobierno de Perú a tomar medidas urgentes para poner fin a esta violencia: Únete a nosotros:

Haga clic aquí para firmar la carta para pedir el fin de los abusos sufridos por Maxima y su familia.

 


 

 

Carta abierta a la empresa Minera Yanacocha y al gobierno peruano

 

Debido al continuo abuso sufrido por Máxima Acuña de Chaupe y su familia como resultado de la disputa de sus tierras, nosotros/as, las organizaciones abajo firmantes, hacemos un llamamiento a:

 

La empresa Minera Yanacocha, para que:

  • Detenga los abusos de Máxima y su familia
  • Cese cualquier intento de reclamación de las tierras de Máxima

 

El gobierno peruano, para que:

  • Garantice la seguridad de Máxima y de su familia, de acuerdo con las medidas preventivas de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos

 

Máxima Acuña de Chaupe es conocida por su continua lucha contra la expansión del proyecto minero Conga en el área de los lagos de la provincia de Cajamarca (Perú), por la que fue galardonada con el premio Goldman, un prestigioso reconocimiento a los/as activistas que protegen y conservan el medio ambiente. Está previsto que el último proyecto de Yanacocha, popularmente conocido como “Mina Conga”, drene cuatro lagos vecinos. Uno de ellos, conocido como Laguna azul, donde Máxima vive con su familia, será convertido en un vertedero, amenazando el nacimiento de cinco cuencas y el ecosistema de páramo de Cajamarca, un humedal de gran altura con diversidad biológica, que provee de agua a comunidades cercanas y lejanas.

 

Máxima y su familia se niegan a dejar sus tierras, sobre las cuales poseen títulos de propiedad. A pesar de esto, han hecho frente a continuas amenazas y actos violentos. Máxima y su hija han sido atacadas, sus cultivos han sido destruidos y han herido o matado a sus animales. Esto fue debido a un veredicto injusto que prohibió a Máxima y a su familia trabajar sus tierras, incluso cuando Máxima nunca accedió a vender su parcela de 60 acres. Aún así, esta decisión fue revocada hace dos meses, lo que había permitido a la familia reanudar el cultivo de sus tierras. Por lo tanto, Máxima y su familia se ven forzadas de nuevo a continuar luchando contra estas acciones con nuevas demandas.

El domingo 18 de septiembre de 2016, los trabajadores de la mina y el personal de seguridad volvieron a invadir la propiedad de Chaupe con la ayuda de policías que, vestidos con uniformes oficiales, trabajaban bajo las órdenes de Yanacocha. Jaime y Máxima Chaupe observaron con impotencia cómo sus cultivos de papa eran destruidos de nuevo por gentes locales a sueldo. Horas más tarde, se llevó a cabo un control policial cuyo informe fue archivado. Máxima recibió duros golpes durante el ataque y tuvo que ser hospitalizada por un breve periodo de tiempo debido a fuertes dolores de cabeza.

 

En la mañana del 4 de octubre de 2016, representantes de la empresa Yanacocha invadieron de nuevo la propiedad de los Chaupe, destruyendo su casa y algunos cultivos recién plantados. Durante el incidente, Jaime Chaupe se encontraba solo y fue sujeto de amenazas e intimidaciones por el personal de seguridad de Yanacocha. Jaime presenció de nuevo la invasión de sus tierras con impotencia. De nuevo, las autoridades han estado poco dispuestas y han sido incapaces de garantizar la seguridad de la familia Chaupe, algo que fue requerido al gobierno peruano por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en su último dictamen.

 

Máxima y su familia se han negado a rendirse a las exigencias de la compañía minera. Por este motivo, viven con constante miedo y se sienten presionados por la compañía minera y sus agentes a sueldo. Máxima lucha en representación de todos los peruanos y activistas del mundo que están siguiendo de cerca este emblemático caso de resistencia contra los abusos a los derechos humanos y al medio ambiente en Cajamarca, Perú.

 

Apoyar a Máxima es imprescindible por dos razones:

  • La contaminación del agua de la Laguna azul puede tener terribles consecuencias para las comunidades locales en términos de salud y de sus medios de subsistencia.
  • Máxima y su familia están en peligro de sufrir más daños si la disputa continúa.

En solidaridad con Máxima, hacemos un llamamiento a la empresa Minera Yanacocha para detener sus abusos sobre el medio ambiente y los derechos humanos, y al gobierno peruano a tomar las medidas necesarias para garantizar la seguridad de Máxima y su familia.

Firmado:

Haga clic aquí para firmar la carta para pedir el fin de los abusos sufridos por Maxima y su familia.

A subsistence farmer in Peru’s northern highlands, Máxima Acuña and her family are standing up for their rights to peacefully live off their lands, which are sought by Newmont and Buenaventura Mining to develop the Conga gold and copper mine.

In recent weeks, Maxima and her family have experienced a new wave of alleged violence at the hands of Yanacocha mining security guards, which has led to Maxima being hospitalised.

YLNM members and others are calling on the company and Peru’s Government to take urgent action to end this violence- JOIN US:

Click here to sign the letter calling for an end to the abuse suffered by Maxima and her family.

 


 

An open letter to Yanacocha mining company and the Peruvian government

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In light of the continued abuse experienced by Máxima Acuña de Chaupe and her family as a result of dispute over her land, we, the undersigned organisations, call upon:

Yanacocha mining company, to:
  •       Stop the abuse of Máxima and her family
  •       Cease any attempts to claim Máxima’s land
The Peruvian Government, to:
  •       Guarantee the safety of Máxima and her family in accordance with IACHR precautionary measures

Máxima Acuña de Chaupe is best-known for her continued fight against the expansion of the Conga mining project in the lake area of the Cajamarca province in Peru, for which she was awarded the Goldman prize, a prestigious award for activists who protect and preserve the environment. Yanacocha’s latest project, dubbed the ‘Conga Mine’, has called for the draining of four nearby lakes. One of these, known as Laguna Azul, where Máxima lives with her family, would be turned into a waste storage pit, threatening the headwaters of five watersheds and Cajamarca’s páramo ecosystem, a high-altitude biologically diverse wetland, that provides water for communities and families near and far.

Máxima and her family are refusing to leave their land, to which they have titles. Despite this, they have faced ongoing threats and violence. Máxima and her daughter have been violently attacked, their crops destroyed, and their animals injured or killed. This is due to an unjust verdict that ruled that Máxima and her family were no longer permitted to work their land, even though Máxima never agreed to selling her 60-acre plot of land. However, this decision was reversed two months ago, which allowed the family to resume the cultivation of their land. Despite this, Yanacocha continues to intrude, claiming that the land is theirs. As such, Máxima and her family are forced to continue to fight these actions with further litigation.

On Sunday, September 18 2016, mining staff and security personnel once again invaded the Chaupe property, with the help of police officers who, dressed in their official police uniforms, were working under contract for Yanacocha. Jaime and Máxima Chaupe watched helplessly as their potato crops were again destroyed by the hired locals. Hours later, a police check was carried out and a report was filed. Máxima received hard blows during the attack, and had to be hospitalised for a short time due to severe headaches.

On the morning of October 4, 2016, representatives of the Yanacocha company invaded the Chaupe property again, destroying their home and some recently planted crops. At the time of the incident, Jaime Chaupe was alone, and was subjected to threats and intimidation by Yanacocha security personnel. Jaime witnessed the invasion of the Chaupe’s land with renewed helplessness. Once again, the authorities have been unwilling to and incapable of guaranteeing the Chaupe family’s safety, something that was ordered to the Peruvian government by the Inter-American Commission on Human Rights, in their latest ruling.

Máxima and her family refuse to give in to the demands of the mining company. Because of this, they live in constant fear and feel under pressure from the mining company and the hired locals. Máxima fights on behalf of all Peruvians and activists around the world who are closely following this emblematic case of resistance against environmental and human rights abuses in Cajamarca, Peru.

Supporting Máxima is essential for two reasons:
  1. The contamination of the Laguna Azul water would have dire consequences for the local communities in terms of their health and livelihoods.
  2. Máxima and her family are in danger of further harm as this dispute continues.

In solidarity  with Máxima, we call upon the Yanacocha mining company to stop its environmental and human rights abuses, and upon the Peruvian government to take all necessary measures to guarantee the safety of Máxima and her family.

Signed,

Click here to add your organisation’s signature and call for an end to the abuse suffered by Maxima and her family.

 

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