¿Qué defendemos?

What We Stand For

Defendemos la Vida en nuestro Planeta —porque cada vez está más amenazada. Defendemos la Solidaridad —con nuestra Tierra, con las comunidades humanas, y con todas las criaturas vivas con las que compartimos el mundo. Los defendemos a Ustedes —los millones de personas en todo el mundo que se han decidido a decir “¡Ya basta!”. Defendemos a las Comunidades —todas aquellas, en el mundo entero, que están luchando por sus territorios ancestrales, campos, pesquerías, pastizales, tierras salvajes, tierras sagradas, ríos, aldeas y hogares. Defendemos a aquellos que se sienten responsables por el legado que les dejamos a las generaciones futuras.

Hay que detener el despojo de nuestra Tierra viva a manos de la ilusión del crecimiento económico eterno y la estampida en pos de la ganancia. La industria extractiva y la minería están amenazando la integridad misma de nuestra única fuente de vida.
Más sobre nosotros…

El movimiento Sí a la Vida, No a la Minería fue concebido en 2012 por un grupo de individuos, organizaciones y redes a las que les preocupaba el bienestar de nuestro planeta a la luz del crecimiento exponencial de la minería en la última decada. Nos sentimos obligados a actuar contra el impacto cada vez más devastador de las industrias extractivas, particularmente después del colapso económico de 2008.

Este colapso global provocó una mayor inversión en “recursos” tangibles, y a medida que se agotaron los depósitos más fáciles de alcanzar, el sector extractivo trasladó su atención a otros ecosistemas, a cuál más frágil y prístino, los hogares y los hábitats de tantos.
Dado que estos depósitos restantes son más inaccesibles y están más dispersos, las tecnologías mineras aplicadas en estas áreas son cada vez más destructivas y tóxicas. Este incremento en la escala, la ambición y el impacto de la minería es apreciable en casos como la destrucción de la cima de las montañas, las extensas minas a cielo abierto, las arenas de alquitrán, y el fracking.

Mientras las corporaciones y su sed de ganancias consolidan cada vez más su dominio sobre las decisiones que se toman a nivel nacional y global, los estados-nación carecen tanto de la capacidad como de la voluntad para controlar este asalto desenfrenado. Y sin embargo, este asalto está contribuyendo a la extinción de las especies, la contaminación del agua y del aire, el agotamiento de las reservas de agua y el cambio climático. Arriesgamos demasiado como para poder contemplar esto apáticamente o desviar la mirada. En vista de este debilitamiento de los gobiernos que deberían defender a sus pueblos, es vital que seamos nosotros quienes nos defendamos, a nosotros mismos y a nuestros vecinos.

Las redes fundadoras del movimiento Sí a la Vida, No a la Minería —procedentes de África, Europa y las Américas— comparten una visión de animar a las comunidades que le están diciendo NO a la minería, a que se comuniquen por todo el mundo y a que se apoyen mutuamente para mantenerse firmes en su compromiso. Juntos, las comunidades y sus aliados pueden incrementar su confianza mediante la solidaridad y el apoyo mutuo. El movimiento Sí a la Vida, No a la Minería intenta colaborar en el desarrollo de esta comunicación y en hacerla visible.

En este sitio web, las comunidades afectadas o preocupadas por la minería pueden encontrar materiales útiles y un espacio en el que compartir sus historias de resistencia, de éxito y de lucha. El corazón de este movimiento lo forman la colaboración, la comunicación y el compromiso. Nuestra esperanza es que este sitio web se convierta en un espacio de reunión importante para comunidades, ciudadanos(as) preocupados(as) y activistas, todos y todas firmes en un compromiso común: Sí a la Vida, No a la Minería —En Solidaridad.

Invitamos a los ciudadanos preocupados a hacer una promesa, a hacer que su mensaje llegue lo más lejos posible, a colgar una foto, un video o un mensaje de solidaridad, o a compartir sus historias de resistencia para así inspirar a otros. Quizás quieran también escribir una carta a una comunidad afectada en la sección de comentarios al pie de su historia, o mejor aún, escribir una carta a sus gobiernos para que éstos sepan que ustedes están vigilando. Hay muchas maneras para mostrar nuestro apoyo mutuo y así alzar la voz de nuestra resistencia.

También los animamos a ayudar a aquellos que no están conectados a la internet, para que ellos también puedan hacerse oír. Háblenles de esta visión y ayúdenles a compartir su historia por cualquier medio posible.

No importa en qué parte del mundo estemos, el impacto de las industrias extractivas nos toca a todos. Compartimos este dolor y compartimos el deber moral del aprecio por nuestra Tierra, para defenderla, En Solidaridad.

Nuestra Promesa…

El Movimiento Sí a la Vida, No a la Minería resuelve:

  • Mostrar su solidaridad con las comunidades afectadas por la minería que deciden resistirse a la minería en sus territorios y defender sus derechos ancestrales y sus responsabilidades para con las generaciones futuras, de todas las especies.
  • Apoyar a las comunidades indígenas y locales que deciden mantener y reforzar su saber tradicional, sus prácticas y sus sitemas de gobierno, y asegurar el reconocimiento de sus territorios, leyes consuetudinarias y maneras de gobernar sus vidas.
  • Apoyar, animar y desarrollar iniciativas que protejan la vida y se resistan a la minería y a la extracción.
  • Dar ánimo a iniciativas que piensan en una sociedad más allá del consumo. Aquellas que diseñan y crean productos que minimizan el uso de minerales y metales, o reutilizan materiales existentes, y aquellas que están capacitando a las comunidades para reclamar su cerebro y arreglar en vez de tirar su tecnología existente. Apoyamos el diseño que utiliza materiales reciclados, implementa una estrategia de cero desechos y se fabrica para durar. Animamos a que haya más inversión en esta área y que se ponga fin al derroche de la cultura consumista.
  • Apoyar estrategias e iniciativas para retirar los subsidios a la industria del combustible fósil y en su lugar invertir en ahorros y en tecnologías de energía renovable a pequeña escala, desarrolladas a partir de los principios de un sistema económico circular y de cero desechos.
  • Dar ánimo a iniciativas que (re)establecen estrategias y precedentes legales que construyen un sistema legal enraizado en las leyes de la Tierra. Éstas pondrían en práctica el reconocimiento de los Derechos de la Naturaleza y prevendrían el Ecocidio de los ecosistemas y de las comunidades y sus territorios.

Conoce Más…

Si quieres conocer más sobre lo que nos motiva, comprender mejor el crecimiento exponencial del sector extractivo, o descubrir cómo puedes formar parte de un movimiento progresista de transición a una “economía circular”, te recomendamos las siguientes lecturas:

The expansion and increasing aggression of mining and the extractive industries threaten the health and integrity of Earth, our only source of life. The plundering of our living planet, in the pursuit of profit and the myths of progress and eternal economic growth, must stop.

We stand for Life on our Planet – because it is increasingly threatened. We stand in Solidarity – with human communities, with all the living beings with whom we share the Earth, and future generations of all species. We stand with You – the millions of people around the world who are standing up to say “Yes to life, No to mining!”, defending ancestral territories, farmlands, pastoral lands, wild lands, sacred lands, water systems, villages and homes.

More About Us

The Yes to Life, No to Mining movement was conceived in 2012 by a group of individuals, organisations and networks, all concerned with the wellbeing of our planet in the face of the exponential growth of mining over the last decade. We were moved to take action against the increasingly devastating impact of the extractives industries.

The global economic collapse of 2008 prompted greater investment in tangible ‘resources’. As easier to reach deposits are becoming exhausted, the extractives sector is turning its efforts to ever more pristine and fragile ecosystems; the homes and habitats of so many beings.

With remaining deposits becoming dispersed and inaccessible, more destructive, toxic and energy intensive extractive technologies are now being deployed in these precious areas. An increase in the scale, ambition and impact of mining projects can be seen in the  cases of mountain top removal, vast open cast mining, tar sands, and fracking.

As corporations gain a greater grip on global and national decision-making, nation states lack the capacity and the will to control their thirst for profit. The onslaught of extractive activities that results is contributing to species extinction, water and air pollution/depletion, the destruction of communities and climate change. There is too much at stake for us to watch idly, or turn away. The weak stance of  governments, who too often refuse to stand up for the people they represent, is why it’s so vital that we stand up for ourselves, for one another, for the wider Earth community, and force them to take action.

We want to encourage communities saying NO to mining to connect across the planet, to collaborate and build their confidence through mutual solidarity, and support one another to stand firm.

The founding networks of Yes to Life, No to Mining, from Africa, Europe, North and South America, share a vision. We want to encourage communities saying NO to mining to connect across the planet, to collaborate and build their confidence through mutual solidarity, and support one another to stand firm.

The Yes to Life, No to Mining movement seeks to help nurture these relationships and make them visible. Through the website, communities affected by or concerned about mining can find useful materials and a space through which to share their stories of resistance, of success and of struggle. Collaboration, connection and commitment are at the heart of this movement and we hope that this website will become a critical hub for communities, concerned citizens and activists alike, to gravitate around a common commitment: to say Yes to Life, No to Mining- In Solidarity.

We invite you to make a pledge, post a photo, video or message in solidarity, share your stories of resistance and connect with communities directly by sending them a personal letter or writing in the comments section beneath their stories. If you can help those communities not connected to the internet to make their voices heard, that would an amazing contribution.

No matter where we are in the world, the impact of the extractive industries affect us all. We share this pain and a moral duty of care for our planet to defend her.

Our Pledge

The Yes to Life, No to Mining movement resolves to:

  • Stand in solidarity with communities who choose to resist mining, however it affects them, and to defend their ancestral rights and responsibilities to future generations of all species.
  • Support indigenous and local communities who choose to maintain and strengthen their traditional knowledge, practices and governance systems, and to secure recognition for their territories, customary laws and ways of governing their lives.
  • Support, encourage and develop initiatives– such as agroecology and reforestation- that protect and enhance living systems as alternatives to mining.
  • Encourage initiatives attempting to move industrial society away from consumption, waste, growth and towards a circular economic system. We support those empowering communities and society at large to reclaim their brains, change their attitudes to ‘stuff’ and create an ecological and meaningful materialism; Those designing and creating products to last; Those that minimize the use, or encourage the re-use, of minerals and metals; Those that implement a zero waste policy; Further investment in ecologically and socially just innovations for an end to throwaway consumer culture.
  • Support advocacy strategies and initiatives to withdraw subsidies from the fossil fuel industry and invest in energy justice instead- in the form of reduced and more equitable consumption of energy, produced by small-scale, renewable and decentralised technologies, developed within principles of a circular, zero-waste economic system.
  • Encourage initiatives that (re)establish legal strategies and precedents that build a body of law rooted in the laws of the Earth. These would enforce the recognition of the Rights of Nature, deter Ecocide and allow ecologically and socially just societies to emerge.